Viaje a uno de los nuevos territorios solares de la era Petro
El 27 de septiembre de 2024, el presidente Petro llegó con una gran comitiva de funcionarios para inaugurar el proyecto solar más ambicioso construido en el departamento de Córdoba y uno de los más grandes del país. Allí, con sombrero vueltiao, camisa blanca y con el fondo lleno de varias filas de paneles, Petro se refirió a Córdoba al tiempo como su tierra y la tierra del futuro por ser lugar para el crecimiento de las energías limpias.
También advirtió, sombrío, que los habitantes locales pueden quedarse sin las ganancias de esa transformación energética: “Las comunidades tienen que beneficiarse de este proyecto, pueden ser incluso socias o lo que va a pasar es que usen su tierra…pero no vean las ganancias”.
En presentaciones como esta, el presidente ha buscado concretar su promesa de hacer del Caribe una región para la expansión de las energías alternativas y salir de los fósiles. Por la agregación de este tipo de granjas solares a la red eléctrica nacional el crecimiento de las solares en la matriz energética ha sido grande durante el mandato de Petro.
El ministerio de Minas y Energía calcula, entre proyectos en operación y en pruebas, que el país pasó de tener una capacidad instalada de renovables del 2 por ciento de la matriz energética en 2022 a tener el 15 por ciento a finales de 2025. Aunque no está claro todavía qué porcentaje de eso entrará en firme este año.
Pero si entra, es mucho. Casi tres gigavatios de potencia energética de seis que planea dejar antes de terminar el mandato. Una cantidad suficiente para darle energía a alrededor de cuatro millones de hogares, según el consumo. Se trata de un avance vertiginoso que se explica por las solares y que contrasta con los enredos que han encontrado los proyectos eólicos en el Caribe.
La Silla Vacía visitó el proyecto solar que inauguró Petro en Córdoba, pero que fue construido en realidad por una multinacional como un negocio privado. También estuvo en otros proyectos más pequeños donde el gobierno sí ha desplegado directamente inversiones para paneles solares dirigidos a pequeños propietarios y comunidades. Programas que ha ejecutado a través del Fenoge y el Ipse, dos entidades adscritas a la cartera energética.
En el caso de la granja realizada por el sector privado, la visita mostró que esta ha avanzado más rápido y ya está operando, mientras que dos proyectos con capital directo del gobierno no están todavía produciendo energía, pues las instalaciones han tenido retrasos en la ejecución. En ambos modelos es claro que los proyectos solares han producido grandes cambios en las comunidades donde han llegado. Finalmente, los testimonios recogidos constatan que no es tan obvio, en esta época electoral, que el gobierno pueda traducir los vatios en votos.
El proyecto solar “La Unión”, que bajo un sol inclemente inauguró el presidente en 2024 está ubicado a escasos 25 minutos en carro de Montería, la capital de un departamento marcado por la ganadería y el paramilitarismo. A pesar de la inauguración pública, la inversión para hacerlo vino de plata privada de la empresa Zelestra, una multinacional que se ha enfocado en desarrollar proyectos solares en varios países del mundo. En la región tiene presencia en Chile, Perú y Colombia.
Es una gran inversión de $200 millones de dólares, casi equivalente al presupuesto del Departamento del Cesar para 2025. Instalaron más de 221 mil paneles solares pensados para generar 100 megavatios de energía, lo que lo convierte en uno de los proyectos solares más grandes del país –el más grande actualmente, Guayepo I & II, aporta 370 megavatios.
La extensión de los paneles, desplegados en largas filas horizontales, ocupa 230 hectáreas, equivalentes a doce veces el predio del Estadio el Campín.
Zelestra llegó a Colombia en 2018, y desde entonces ha generado 244 megavatios con dos plantas solares. En sus cálculos, la energía que produce el proyecto sirve para abastecer 132 mil hogares. Lo clave es que ya lograron conectar la energía de esos paneles con la red eléctrica del departamento y se la venden a Afinia, la empresa privada que opera el servicio en Córdoba. Y que ha sido objeto de los ataques de Petro, que la culpa de no bajar los costos de la luz y de estar “manejada prácticamente” por Federico Gutiérrez, el alcalde de Medellín.
Aunque Zelestra puso la plata, la empresa ha reconocido que el gobierno fue clave para agilizar la salida del proyecto otorgando las licencias necesarias.
El pueblo más impactado por el proyecto es El Cerrito, que queda a 15 minutos caminando de la granja solar. Tiene más de 200 años y allí viven unas 4 mil personas, muchas de las cuales se convirtieron en la principal cantera de mano de obra para su........
