Anemia en el Perú, el dato brutal, por René Gastelumendi
No hay que ser ni de izquierda ni de derecha, ni de centro, fraudista, conservador, progre, caviar o lo que sea, para entender el problema estructural que nos debería unir, sacarnos por un rato de la parálisis del antagonismo, para evitar que este siga siendo una sentencia nacional a cadena perpetua.
Hay que decirlo con una crudeza que estremezca, sin 'tibiezas', como les gusta decir a los 'radicales': el Perú es un país que compite en el mercado global con el cerebro de su población prácticamente amputado por el propio Estado y las consecuencias en el funcionamiento de nuestra sociedad son también un lastre que nos pesa muchísimo.
En una columna anterior recordaba el drama de la infancia anémica que recibirá a la nueva presidencia con la mirada perdida, el hierro ausente y su porvenir hipotecado a la baja. Pero aquella condición no es solo una terrible postal estática del futuro. También nos enrostra la fotografía, y mucho más........
