La solidaridad hacia las personas refugiadas fortalece al Perú, por Laura Almirall
Por Laura Almirall, Representante de ACNUR en el Perú.
El Perú siempre ha sido un país construido a partir de distintas culturas, historias y tradiciones. Un país que, a lo largo del tiempo, ha sabido abrir espacio a quienes llegaron desde otros lugares buscando una oportunidad o un lugar seguro para rehacer sus vidas. Esa capacidad de tender la mano al otro forma parte también de su historia.
Este miércoles, mientras conmemoramos un año más el Día Mundial del Refugiado, esa solidaridad vuelve a ponerse a prueba.
Más de 1,6 millones de venezolanos desplazados viven actualmente en el Perú. La gran mayoría salió de su país debido a la crisis económica, la inestabilidad política y el deterioro de la situación de seguridad y derechos humanos. Detrás de esa cifra hay madres que buscan estabilidad para sus hijos, jóvenes que quieren estudiar y personas que emprenden, trabajan y luchan por empezar de nuevo con dignidad.
En medio de un contexto global cada vez más polarizado, donde la desinformación y los prejuicios tienden a imponerse sobre los hechos, resulta necesario recordar algo esencial: la inclusión no solo beneficia a las personas refugiadas. También favorece al Perú.
Ese es el mensaje central de Solidaridad 51, la campaña que acabamos de lanzar desde ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, en el Perú. El nombre no es casual. El 51 es el prefijo telefónico del país, pero también remite a........
