El cuento chino sobre Taiwán
La posición de la República Popular China sobre Taiwán suele presentarse como una verdad jurídica cerrada: la isla es parte de China y la llamada “reunificación” es un objetivo legítimo, punto. Pero los argumentos jurídicos del régimen chino son debilísimos y muy fáciles de refutar. Su construcción descansa sobre una interpretación abusiva del derecho internacional. Taiwán no es una provincia rebelde de la República Popular China. Esa feroz dictadura jamás ha ejercido soberanía alguna sobre la hoy conocida como isla democrática. La República Popular China fue proclamada el 1 de octubre de 1949. Desde entonces, Beijing no ha gobernado Taiwán ni un solo día. La isla quedó bajo el control de la República de China, que había sido fundada en 1912 y que, tras la guerra civil china, se mantuvo libre en Taiwán. El régimen totalitario de China continental impulsó la cuestión como una disputa de representación entre los dos gobiernos que afirmaban hablar en nombre de China. Eso no autoriza a Beijing a transformarla en un caso de reclamación sobre una sociedad que nunca ha estado sometida a su jurisdicción. La propaganda china invoca con frecuencia la Declaración de El Cairo de 1943 y la Proclamación de Potsdam de 1945. Pero no fueron tratados de cesión territorial ordenadores del estatuto jurídico........
