África, corazón espiritual del cristianismo
El viaje del Papa León XIV a África no fue un simple recorrido pastoral, sino una proclamación de fe y esperanza en el continente más fértil para la expansión del cristianismo y, al mismo tiempo, el más golpeado por la persecución religiosa. África, con más de 640 millones de cristianos -casi la mitad de su población- frente a 422 millones de musulmanes y un 8 % de religiones tradicionales, se ha convertido en el epicentro de la fe. Allí, donde la sangre de los mártires sigue siendo semilla de la Iglesia, el Pontífice reafirmó que el futuro del cristianismo se juega en tierras africanas.
La historia de la evangelización en África se remonta al siglo I, con la Iglesia de Alejandría y figuras como San Agustín de Hipona, Tertuliano y San Cipriano, que marcaron el pensamiento cristiano universal. En Etiopía y Egipto sobrevivieron las iglesias coptas, testigos de una fe que resistió persecuciones y divisiones.
Con la llegada de los portugueses en el siglo XV y XVI, África se convirtió en campo de acción de la fe, especialmente en Angola y Mozambique. Más tarde, la colonización española dejó su huella en Guinea Ecuatorial, única colonia subsahariana, donde órdenes como los Franciscanos, Dominicos y Claretianos fundaron parroquias, escuelas y hospitales que marcaron la vida social y cultural, y también en Marruecos y el Magreb, donde misioneros españoles sostuvieron pequeñas comunidades cristianas en medio de la hegemonía islámica. Ese antecedente se enlaza con el evento ecuménico de 2019 en Rabat, cuando el Papa Francisco y el rey Mohamed VI subrayaron la importancia del........
