OASIS
Las peores mentiras no son las que te dicen los otros, son las que te dices a ti mismo.
El humano cuando se ama muy poco es proclive al autoengaño y a buscar fáciles excusas.
Sé consciente de las justificaciones con las que maquillas tus fallas o defectos.
Ámate más y decreta: “Dios, me amas, te amo y me amo. Por eso no me miento a mí mismo”.
Al famoso dicho “Conócete a ti mismo” debería agregársele esto: “sin autoengaños”.
Solo así el autoconocimiento te lleva a mejorar, si te dedicas a trabajar en ti mismo.
Un ser facilista rehúye, eso porque se miente con lo que se llama “Pensamiento mágico”.
Cree que rezando o con una sola terapia a la magia lo transforma sin que él entre en acción.
