Vidas para lelos: Dimas y Gestas
A Dimas le decían el buen ladrón. Era lo que hoy llamaríamos un “ladrón honrado”. Hurtaba para saciar, siguiendo el mandato de los Proverbios (6,30). Repartía entre los pobres. Fue la cuota inicial de Robin Hood. Siempre fue generoso con lo que no era suyo. Habría sido capaz de hacer la revolución con la plata ajena. A Gestas, su colega de manos brujas, fáciles, robar se le había convertido en tic. Solo repartía lo que le sobraba. Dimas tomaba las cosas en préstamo. Eso sí, olvidaba devolverlas. Dimas era un ladrón zen. Donde estaban las dracmas ajenas, allí estaban su corazón y sus manos: la izquierda, con la que robaba; la mano........
