Fouché o la política sin alma: una miradaelectoral
En el actual escenario electoral nacional y regional, resalta como arquetipo “Jungniano” distorsionado y de polaridad negativa, el “Fouché”. Que representa ese arte camaleónico sin cotos morales y éticos, y con desplazamientos y rotaciones políticas e ideológicas producto delcinismo.Stefan Zweig no escribió Fouché, el genio tenebroso para exaltar a un villano, sino para incomodar al lector. Su propósito era más inquieto: mostrar que la política real no suele estar gobernada por héroes, sino por hombres “de segundo término”, amorales, fríos y sumamante eficaces. El genio tenebroso dice Zweig, fue “el único en sobrevivir a todos”, no por convicción, sino por adaptación.
Joseph Fouché no creía en ideologías; creía en mayorías. No defendía causas; administraba fuerzas. Cambió de sotana a escarapela, de revolucionario a ministro imperial, de jacobino feroz a duque monárquico sin el menor asomo de sonrojo. Zweig lo define con una frase demoledora: no tenía carácter, sino una “admirable y........
