Dejarse comer la tostada
A lo largo de la historia, son contadas las ocasiones que un país ha conseguido transformar de forma abrupta el régimen político de otro, e intervenirlo con éxito, según sus planes preestablecidos.
Los cambios verdaderamente perennes suelen nacer desde dentro, de forma orgánica, como fruto de la propia evolución social. Cuando una potencia extranjera intenta imponer un modelo ajeno sin comprender el contexto ni la memoria del pueblo al que interviene, el resultado casi nunca es el esperado. La historia, con innumerables ejemplos, demuestra que las transformaciones forzadas rara vez prosperan, y que solo aquello que surge de la propia sociedad termina por arraigar.
De hecho me atrevería a afirmar, y desgraciadamente creo que las enciclopedias me dan la razón, que la mayoría de intervenciones e injerencias externas, por muy loables que fueran, han........
