Nos hemos vuelto tontos de capirote
Evacuados del crucero MV Hondius fondeado cerca del puerto de Granadilla. / Álex Rosa
Se pasea por un crucero atlántico, un bicho importado de la Patagonia. El bicho tiene nombre de ciencia-ficción y eso es bueno -acorde con los tiempos, quiero decir- porque vivimos en un relato de ciencia-ficción permanente. Acabamos de salir de un episodio de Mortadelo y Filemón -el Caso Kitchen: recuerden al enviado a casa de Bárcenas disfrazado de cura y empuñando una pistola, qué inventiva- y de otro de las Novelas ejemplares de Cervantes en el Supremo: Rinconete y Cortadillo y el Patio de Monipodio. Bueno: pues nos vamos superando. Creíamos que con la visita del Papa León XIV a las Canarias se calmaría la cosa, pero no. El hantavirus polizonte en un crucero holandés va a impedir que las cosas se calmen porque aquí nos apuntamos a la última si hay lío. Ha bastado que asomara el hocico -si es que el bicho, a vista........
