Apropiación y enajenación del pasado
La manipulación del pasado es algo muy antiguo. Basta recordar la evidencia de supresión de nombres y sucesos en monumentos del Antiguo Egipto y Roma, así como en estelas mayas de Mesoamérica. Borrar nombres, alterar la sucesión de gobernantes, ocultar acontecimientos y alusiones a ellos, invisibilizar a unos y engrandecer a otros, en cambio, ha sido una constante en la historia de la humanidad.
En la actualidad, llama la atención la manera tan evidente como se manipula el pasado y se usa con fines políticos. En Venezuela se ha hecho una exaltación de héroes, algunos tenidos tradicionalmente como tales y otros sacados ad hoc de la mochila de la conveniencia. Se ha llegado al extremo de mezclar la realidad y la fantasía, como, por ejemplo, con la estatua de Urquía en la autopista antes llamada Francisco Fajardo, en Caracas, y ahora Gran Cacique Guaicaipuro. Es........
