Tercera recomposición del partido
El triunfo de Keiko Fujimori y Fuerza Popular es inminente. Significa un respiro a nuestro sistema democrático amenazado por lobos disfrazados de corderos, aunque no todos estuvieran disfrazados. Tras este renacer fujimorista, que favorece al Perú, no podemos ponernos una venda en los ojos y hacer como que nada pasó. Lo peor que se puede hacer es voltear la página como torpemente se hizo en el 2001, y en el 2022 tras la caída del marxista de kindergarten Castillo. Hagamos memoria, cosa que no es habitual entre los peruanos, principalmente en cuanto a la vida política nacional. En 1969 Abimael Guzmán pasó a la clandestinidad luego de escindirse el Partido Comunista pro chino. Aquello fue denominado reconstitución del partido, es decir en sendero luminoso. Diez años después, en uno de sus tantos plenarios, aquella fiera rabiosa decido iniciar la lucha armada (ILA), imponiéndose sobre algunos partidarios que sostenían que las condiciones no estaban dadas para dar lugar a la guerra popular, puesto que la realidad nacional imperante en ese momento, ya no era la misma que había plasmado en sus “7 Ensayos de la Realidad Nacional”, José Carlos Mariátegui, tal como Guzmán creía. Sin embargo, a Abimael le urgía empezar, no sobraba el tiempo para gozar del poder, como lo hizo Mao, sobre los cadáveres de 40........
