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La fuerte y renaciente hegemonía estadounidense

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04.03.2026

De un tiempo a esta parte, más o menos desde el 11 de septiembre del 2001, analistas, académicos, diplomáticos, empresarios y gente de a pie, vienen articulando una visión de una nueva era en la configuración del mundo. En lugar de la época de la guerra fría o de la hegemonía unipolar norteamericana desde la caída de la Unión Soviética en 1991 hasta el principio del ascenso chino, con su ingreso a la OMC en 2001, hemos entrado en una etapa siguiente que unos denominan multipolar, otros de nueva guerra fría bipolar pero, en todo caso, de fin de aquella hegemonía estadounidense casi aplastante.

Estados Unidos, según esta visión elaborada y desarrollada con mayor o menor claridad, ha perdido su prominencia en casi todos los aspectos de la vida internacional. Su PIB ya no representa el porcentaje del producto mundial que antes alcanzaba, su sistema político se caracteriza por una parálisis creciente, sus avances tecnológicos son cada vez menores frente a otras regiones del mundo, incluso en materia militar. Por ejemplo, China produce 250 veces más buques de guerra al año que Washington, e incluso en el ámbito del soft power la ventaja norteamericana ya no es lo que fue.

En cambio, ha surgido China como potencia económica —según algunos cálculos, su economía ya es mayor a la de Estados Unidos, por lo menos en PPP—, en tecnología —DeepSeek le da las buenas y las malas a Chat GPT, aunque quizás no a Anthropic— y salvo algunas empresas tech, Estados Unidos ya no es lo que era. Asimismo, han emergido otros polos, aparte de China, como la India y los BRICS, que luchan arduamente por crear un sistema internacional que refleje esta multipolaridad. En una palabra, concluyó la era de la hegemonía norteamericana, independientemente de cuando haya comenzado, si en 1945 o 1991.

Pues sería muy bueno que los mismos analistas le explicaran todo esto a Nicolás Maduro, al ayatola Jameneí, y muy pronto a Díaz-Canel. Lo que han demostrado los golpes de fuerza de Trump en estos últimos meses, o incluso durante el primer año entero de su mandato, es que al contrario: la superioridad militar,........

© El Universal