Ricos
Qué normal se ha vuelto lo infame. Por qué solo a sus críticos les parece siniestro que el ministro de Salud, en nombre de un gobierno que ha tenido las vísceras para hundir un sistema sanitario con 52 millones de vidas a bordo, responda “los ricos también lloran” al llanto angustioso del gerente del hospital San Rafael: ¿hay que estar en cuidados intensivos para entender la gravedad del asunto?, ¿hay que estar esperando un medicamento agónico en alguna acera del país para tomarse a pecho las súplicas de las asociaciones de pacientes?, ¿hay que andar en quimioterapia para recibir como una puñalada la amenaza presidencial de liquidar las EPS que esta administración intervino para mal y para mal?, ¿hay que haberse pasado los últimos tres años en salas de espera, rodeado de colombianos de todas las suertes y detrás de las personas más importantes de la vida, para oírles a las enfermeras la frase “no era perfecto pero funcionaba”?
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Qué........
