Fajardo el barrendero
No sé qué sentir: tristeza, risa o lástima. Uno de los hombres más preparados para dirigir el Estado colombiano, exgobernador de Antioquia y exalcalde de Medellín, premiado en ambos cargos como el mejor del país, experto en transformación pública y liderazgo, respetuoso con la prensa, cordial y amable en el trato, rodeado de un equipo de gente estupenda, dueño del programa de gobierno más completo, exhaustivo y moderado.
Tener que verlo ahora, cargando una escoba para todos lados. Fotografiándose con un palo de madera que levanta con el puño cerrado, mientras sostiene un cepillo de plástico pintado de amarillo, azul y rojo, los colores de la bandera de los colombianos. Pose ridícula para un hombre parco, serio, centrado –y si se quiere, tibio, arrogante y soberbio– pero siempre distante de las payasadas de populistas, charlatanes y culebreros.
Como las tres veces candidata presidencial, Regina 11. Famosa mentalista de las campañas políticas en los años ochenta y noventa, caracterizada por sus rituales esotéricos, conocida por el uso de huevos para limpiar las energías y famosa nacionalmente por utilizar la escoba como símbolo contra la corrupción.
Asociación que también utilizó el excongresista Carlos Moreno de Caro. Otro político extravagante y excéntrico que prometía barrer las ratas de la política y que usó ese mantra para elegirse dos veces como senador. Llevó veneno para ratones al Congreso y tiró alacranes por el Senado. Hablaba con voz impostada, vestía de amarillo........
