León XIV insiste en su llamada a la caridad en la misa de Cibeles: "Nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano"
León XIV insiste en su llamada a la caridad en la misa de Cibeles: "Nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano"
El pontífice insta directamente a los fieles españoles a que la religiosidad no sea "un museo del pasado" ante centenares de miles de asistentes
Con toda ceremonia, incluida la lectura cantada del Evangelio, y ante centenares de miles de fieles, más de 1,2 millones según los organizadores, algo menos, en torno a 1,1 millones, según la Delegación del Gobierno, el Papa León XIV ha oficiado esta mañana la santa misa en la plaza de Cibeles de Madrid en la que resulta una de las citas centrales de su viaje de seis días a España y en el que pasará también por Barcelona y por Canarias. Una eucaristía desde la que ha lanzado como ya hiciera ayer un nuevo mensaje de caridad hacia el prójimo, léase "los pobres", "los abatidos", "los que están solos y desamparados". "Nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano", ha señalado sin dejar matiz a la duda.
En el corazón mismo de uno los países en que el catolicismo aún conserva mayor presencia en Europa, y rodeado en el altar de la casi totalidad de la jerarquía eclesial española, el Pontífice ha llamado a los españoles a "volver a las raíces de la fe". Prevost ha conducido su homilía en torno a la tradición del Corpus Christi, que se celebra y sus procesiones, una tradición, ha subrayado, que no ha de ser "supervivencia folclórica", un remanente estético, sino algo vivo y profundo.
"Si en la celebración eucarística Cristo se entrega como alimento, la procesión dice que Él no permanece encerrado en el templo, sino que sale a nuestro encuentro", ha recordado bajo un sol penitente para los peregrinos. Como el sábado con los........
