Tomar el atajo
Es como darse cuenta de que incurrir en actos innecesarios parece dotar de racionalidad los días, y que en la idea de apresurarse para ahorrar tiempo no hay inteligencia posible
Estantes de comida preparada en un supermercado / Agencias
Durante mucho tiempo, intentaba a toda costa llegar a todas partes por el camino más corto. Francamente, algunos días aún me sorprendo haciendo eso mismo, porque me parece que si llego antes, más pronto podré dejar de esforzarme, punto a tener siempre muy en cuenta. En algún momento estuve dispuesto a sostener que la obsesión más propia de la juventud es la de encontrar atajos y tomarlos sin reservas. Semejante búsqueda, en realidad, nos sigue retando aun cuando dejemos atrás esa etapa de la vida. Quién sabe si es la demostración de que nos desvivimos por no dejar de ser niños del todo, aunque ya pensemos algunas noches en la muerte.
No diré que está bien saltarse pasos para llegar antes a lo que se pretende. Preferiríamos seguramente no hacerlo, y obtener alguna lección sobre el esfuerzo. Pero nos rendimos, bajamos los brazos, asumimos la opción de avergonzarnos a nosotros mismos. Ya lo superaremos. Nos consolamos diciéndonos que no tuvimos más remedio, lo que nunca es del todo cierto. Pero ves a los demás refugiándose en una argucia, y no te parece tan grave hacer lo mismo que ellos, a condición de que no lo estés haciendo todo el tiempo. No sé si hablo de esto porque hace unos días descubrí a mi hija recurriendo a la calculadora para acabar más rápido los deberes de matemáticas, o porque al día siguiente corté y pegué cuatro párrafos de una columna en una novela, y en medio minuto, por arte de magia, tenía una página más.
Al principio, el hecho de atajar se circunscribe a una decisión espacial y temporal, y más o menos vulgar. Solo intentas llegar a los sitios por el camino más rápido. Esos sitios pueden ser un supermercado, la casa de un amigo, un bar, una tienda de lo que sea, la oficina o tu propia casa. Encontrar el modo más directo de recalar a cualquier parte y hacer lo que te apetezca con ese tiempo ganado contra pronóstico te hace sentir bien. Era como si pudiese atesorar los minutos sobrantes, en el sentido que se ahorra el dinero o se preserva la ropa que más le gusta a uno para los momentos resplandecientes del mes.
Con el tiempo, aprendes a llevar los atajos a otros planos. El peligro se cierne sobre uno cuando experimenta con el plano moral. Por supuesto, la experiencia y el paso de los años también sirven que descubrir que la maniobra para ahorrar tiempo, costes, esfuerzos, o lo que sea, acaba mal en no pocas ocasiones. Lo barato sale caro, podría resumirlo cualquiera de nuestros abuelos. La vida, por tanto, modula tus aspiraciones. De pronto, un día te sorprendes animándote a tomar el camino largo, el más costoso, el que te va a exigir más tiempo, más paciencia, más todo. El lugar de encontrar atajos, buscas rodeos. Es como darse cuenta de que incurrir en actos innecesarios parece dotar de racionalidad los días, y que en la idea de apresurarse para ahorrar tiempo no hay inteligencia posible. El presente produce extraños efectos de cuando en vez, como intentar perderse de camino a algún sitio, quizás no llegar nunca, y después acaso hacer algo pequeño, enterrando la vieja sugerencia, tan ambiciosa, de hacer algo grande.
Suscríbete para seguir leyendo
El hospital de Can Ruti de Badalona será el primero de Catalunya en implantar la IA en conversaciones médico-paciente
Las familias fundadoras de Freixenet venden sus acciones a la alemana Henkell, que pasa a controlar el 100% de la compañía
La Unión Europea se pronuncia sobre la baliza V16 y confirma que la podrás usar sin problemas fuera de España
Morón y Rota: ¿para qué se utilizan las bases de EEUU en España? ¿Puede usarlas Trump sin permiso del Gobierno?
La OTAN derriba un misil balístico lanzado por Irán hacia el espacio aéreo de Turquía
La revuelta de los usuarios de patinetes contra el nuevo seguro obligatorio: 'Es un ataque a la movilidad sostenible
Sant Adrià recibirá 9 millones de euros de Inditex y Alcampo para construir un bulevar y dos puentes
Queremos que los vecinos confíen en nosotros': una noche con los nuevos serenos que refuerzan la seguridad en Esplugues
Los candidatos del PP y del PSOE se enfrentan por la corrución en el debate electoral de Castilla y León y Vox les dice que ambos son "una pinza"
Gisèle Pelicot presenta su libro "Un himno a la vida. Mi historia", en la biblioteca J. V. Foix de Barcelona
La portada de EL PERIÓDICO del 6 de marzo de 2026
Fermín Cacho, oro olímpico en Barcelona, mejora y las pruebas descartan lesiones cardíacas graves
El Barça lucha contra el olvido y roza una remontada histórica en Milán (87-84)
Sánchez mide los tiempos electorales para fijar su comparecencia en el Congreso por la guerra
Casa Seat comienza una nueva era
Qué hacer esta semana en Barcelona
