“Solo lo imposible me importa”
Esta columna es sobre un día (mi día) durante los bloqueos. Sobre los pensamientos que tuve en mi condición de casi nada: ni dependiente, ni cuenta propia; me creo ciudadana porque voto, aunque me equivoco casi siempre. Quería compartir las reflexiones en medio de los bloqueos, marchas y contramarchas. Me doy cuenta que ocupada como estuve siguiendo las noticias, mis emociones surgieron al ritmo de mi desordenado scrolleo. Mientras cruzaba los dedos para que se solucionen las cosas, la gente ya había salido a las calles en todas las capitales para defender la democracia y me invadía un aire de optimismo. Hubiera querido autoconvocarme como ahora se dice.
Al finalizar la tarde escuché el llamado de la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo y vi al ministro del interior anunciar un puente humanitario entre Oruro y La Paz para facilitar el paso de alimentos y oxígeno. Me dí cuenta que la incertidumbre con la que pasé las últimas semanas, se está transformando en esperanza. ¿Será el fin de los bloqueos? ¿Hasta cuándo? Si, como dicen las redes, el domingo, día en que se publica la columna, se levantan los bloqueos podré comer una salteña.
Esta........
