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Resistencia femenina a la brutalidad machista

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15.08.2026

Una sórdida historia de repetidas violaciones sexuales sacude la opinión pública suiza, reactualiza el “caso Pélicot” y devela un escándalo con repercusiones sociales y políticas.

En el pequeño municipio de Untersiggenthal, en el norte de Suiza, sus ocho mil habitantes todavía no acaban de entender la tragedia vivida entre las paredes de una de sus viviendas más conocidas. Tampoco esconden su asombro ante la movilización comunitaria que lograron convocar en la que participaron unos cuatrocientos vecinos el 27 de julio, en su mayoría mujeres de todas las edades, para gritar su solidaridad con las víctimas de gravísimos abusos sexuales. Salir a la calle con pancartas y banderolas no es algo común en esa tranquila comunidad de menos de 8.000 habitantes en un cantón conocido por su visión tradicional y la hegemonía política conservadora.

Pocos días antes de esa movilización y como si se hubieran puesto de acuerdo, uno de los periódicos suizos más prestigiosos y la fiscalía cantonal rescataron del secreto procesal e informaron sobre una investigación que había comenzado casi tres años antes. Una doble página del Tages-Anzeiger conmovió a la población de Untersiggenthal con las entrevistas con dos mujeres que habían padecido sistemáticos abusos sexuales a manos de un vecino muy respetado y miembro del Parlamento Cantonal desde hacía varios años. Por su parte, la Fiscalía del cantón de Argovia solicitó formalmente que se lo condenara a cadena perpetua. Detenido preventivamente desde setiembre de 2023, el acusado también sería responsable de otros delitos, incluyendo intentos de asesinato, violaciones agravadas y repetidos actos sexuales con menores.

En pocas horas, Untersiggenthal dejó de ser el tranquilo pueblo que había sido hasta ese momento al acaparar la atención mediática nacional. La sociedad suiza trata de comprender lo que por el momento parece incomprensible porque supera el marco de un “hecho jurídico diverso” para convertirse en una suerte de intersección de profundos problemas sociales. Sórdidos sucesos que desnudan la amarga realidad de una enfermiza y acallada brutalidad doméstica, machismo desenfrenado y profundos sentimientos xenofóbicos, así como el cinismo y la doble moral del acusado, Patrick Frei, que al momento de los hechos era diputado cantonal del ultraderechista Partido Popular Suizo (PPS).

Sin revelar la identidad de las víctimas, el Tages-Anzeiger publicó el escalofriante testimonio de la pareja de Frei y el de la hija de la acusadora, aun adolescente. Una tercera víctima, identificada como la exesposa de Frei, fue violada por él unas ciento cuarenta veces durante su matrimonio de trece años hasta 2021.

La criminalidad de Frei saltó a la luz una noche de septiembre de 2023 cuando su nueva pareja lo sorprendió in fraganti violando a su hija, entonces de tan solo quince años, en su dormitorio adyacente en la misma casa. De inmediato la........

© El País