Jugar no es perder el tiempo: el aprendizaje que comienza antes de leer y escribir
¿Cuántas veces hemos escuchado a una madre o a un padre decir que su hijo ya está en kínder y todavía no sabe leer ni escribir? ¿Cuántas veces se considera que una maestra está haciendo bien su trabajo porque sus estudiantes llenan cuadernos de letras, números y planas? Y, sobre todo, ¿cuántas veces olvidamos que detrás de cada niño hay una persona que está descubriendo el mundo a su propio ritmo?
La educación inicial es una de las etapas más importantes de la vida, aunque todavía existan familias que la consideran una simple preparación para la primaria. En nivel inicial no solo se aprende a reconocer letras, contar objetos o colorear figuras. Se aprende a hablar, escuchar, compartir, expresar emociones, resolver pequeños conflictos, preguntar y descubrir. En otras palabras, se construyen las bases sobre las cuales se desarrollarán muchos aprendizajes futuros.
Sin embargo, parece que vivimos apurados por enseñar resultados y olvidamos la importancia del proceso. Queremos niños que lean pronto, escriban correctamente y respondan sin equivocarse, pero ¿les estamos dando el tiempo y las oportunidades que necesitan para desarrollar esas capacidades? ¿Comprendemos que jugar, cantar,........
