La importancia de evaluar
La evaluación de lo que hacemos como individuos, grupo, organizaciones o naciones es esencial. Si no evaluamos lo que hacemos, no sabemos si lo estamos haciendo bien. Un componente interrelacionado a la evaluación es el monitoreo de la situación. El monitoreo transforma las actividades hacia avances pequeños abriendo la puerta a oportunidades de retroalimentación, ajustes y mejoras. La retroalimentación puede incluir diferentes niveles como la (in)satisfacción del cliente (paciente o ciudadanía), impactos negativos a poblaciones vulnerables, diferencia entre el desempeño administrativo/productivo/financiero, los objetivos planificados, cumplimento de políticas regionales, etc. Por tanto, los mecanismos de monitoreo, retroalimentación son los que ayudan a establecer una evaluación más sólida.
Muchas personas dudan si la evaluación debe ser numérica porque los promedios esconden las situaciones extremas y en esas situaciones pueden encontrarse a personas vulnerables, impactos indeseables, etc. Pienso que hoy en dia, los métodos de monitoreo y evaluación han evolucionado a niveles interesantes que permiten tambien evaluar la diversidad, inclusión y la transparencia en todos los procesos. Mientras más cosas tengamos que monitorear, tendremos una mejor idea de lo que observamos y su contexto. Esto reduce los errores de la evaluación únicamente cualitativa.
Por ejemplo, una persona que trabaja en salud mental en una organización. Un indicador puede ser el numero de personas que vienen a la consulta, cuántas tienen un problema level-moderado-severo, cuántas visitas de la misma persona por mes/año, pero otros indicadores tienen que girar entorno a lo que no está en el consultorio pero en su contexto: cuántos no vienen, medir si los trabajadores tienen libertad de hablar de sus problemas, si tienen espacios de información sobre este servicio, si tienen tiempo para acceder, si tienen confianza de acceder, y si el servicio es de buena calidad, cuán tos mecanismos de control de calidad del servicio existen. Los indicadores tienen que idealmente mostrar una imagen ampliada de la situación del paciente, de su contexto y de los mecanismos que funcionan o no en su contexto, por ejemplo, una vez detectado un paciente con burn-out, tiene espacio para tomarse libre del trabajo? O aún más importante, tiene el trabajador posibilidad de poder remediar su situación que lo llevó al burn-out?.
La innovación en métodos de seguimiento y la digitación de los datos permite capturar, procesar y analizar la información de manera ininterrumpida, obetivamente y sin dejar de anonimizar los datos. La comunicación permanente de este monitoreo, tanto de resultados positivos como negativos, es necesaria para comunicar los puntos débiles como las fortalezas que una organización tiene. Si uno no sabe dónde está o cómo trabaja, no se puede mejorar. Por tanto, mientras más indicadores una organización genera, mejor preparada estará para afrontar sostenible y responsablemente sus acciones en la población. La evaluación es un resultado de un monitoreo constante y mecanismos de retroalimentación a diferentes niveles. Su implementación correcta es una muestra de organización responsable.
