¿Es Bolivia un Estado fallido?
Hace un mes atrás escribí sobre la coyuntura del país y su juego a la democracia que eventualmente podría convertirse en un juego con fuego. Durante el agravamiento de la crisis política que ha generado más de 44 días de bloqueo, han surgido algunas voces que mencionan que Bolivia es un Estado fallido, lo cual es una declaración notable que una vez más invita a reflexionar sobre su consistencia.
Inicialmente, el término Estado fallido fue acuñado el año 1992, cuando en un artículo fundacional los politólogos Gerald B. Helman y Steven R. Ratner usaron este término para explicar el colapso absoluto de las estructuras estatales de Somalia, Haití, Camboya y el extinto país de Yugoslavia.
En este sentido, para que un país sea considerado teóricamente un Estado fallido debe cumplir las siguientes condiciones: 1) Pérdida del monopolio de la fuerza: el gobierno ya no controla su propio territorio, 2) Aparición de guerrillas o milicias: grupos armados, paramilitares, cárteles o señores de la guerra que imponen su ley, 3) Incapacidad de proveer servicios: el Estado carece de capacidad para garantizar agua, electricidad, salud, educación ni justicia básica, 4) Corrupción institucional generalizada: las leyes no se aplican y las instituciones públicas operan para beneficio propio, 5) Crisis humanitarias extremas:........
