Sobre la reforma de justicia en Bolivia
El valor de la justicia es quizá, junto con el de la gratitud los más grandes elementos que hacen al ser humano. Si una persona y más aún una sociedad es justa y agradecida se puede decir que es un buen ser humano o una buena sociedad. La gratitud como mencionó Cicerón: “no es solo la más grande de las virtudes sino la madre de todas las demás”.
Lamentablemente en la política, ambos valores parecen prácticamente no existir o están reducidos a su mínima expresión, en política es lo más común que no se reconozca en lo más mínimo la labor de las personas, gobiernos e instituciones, que de alguna manera han aportado a la consecución de los fines del Estado y la Sociedad. Sin embargo, como decía Kant: “dos cosas llenan el ánimo de admiración y respeto el cielo estrellado que esta sobre de uno y la conciencia de verdad y justicia, que está dentro de uno”. En función de ello y confiando en la reflexión de quienes tienen las riendas de las reformas estructurales que nuestra sociedad necesita en materia de justicia, nos permitimos hacer las siguientes sugerencias respetuosas, en base a experiencias concretas y comprobables, desde tres ámbitos: la esfera normativa, es decir las nuevas leyes que la Nación boliviana necesita en materia de justicia; la elección de autoridades judiciales y fiscales en base a una meritocracia real y efectiva........
