Señor Presidente: por favor salve el urbanismo caleño
Los amables lectores dispensarán que vuelva sobre un tema que ya ha sido objeto de mis comentarios. Sin embargo, la cuestión sigue sin ser resuelta y compromete hondamente el futuro de esta ciudad de nuestros amores.
El Distrito de Cali afronta una grave crisis en materia de normatividad urbana. Tiene plazo hasta la primera semana del próximo mes de enero para adoptar su nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT), o de lo contrario quedará en vigencia otro expedido en el año 2000. Este es a todas luces insuficiente frente a la dinámica exigida por las actividades urbanizadoras y constructivas.
El problema es que el proyecto de POT elaborado por Planeación Distrital con anterioridad al terremoto del mes pasado no es el instrumento que la ciudad necesita. La afirmación no es exagerada, tampoco proviene del capricho o del ánimo opositor. Tanto así que en sentido igual se pronunció el Concejo Municipal de Planeación, cuyo concepto debe rendirse para la expedición de un nuevo POT.
Las glosas sobre el proyecto, expresadas con transparencia y valor civil, mencionan una pobre respuesta a los desafíos del cambio climático; ausencia de protección efectiva de los bordes urbanos; insuficiencia de suelo urbano para evitar la informalidad; falta de claridad y precisión de la cartografía; carencia de compromiso para solucionar los problemas de........
