Nuestra democracia en vilo
La maltrecha democracia colombiana vive una de sus peores crisis al final del gobierno anarco-socialista de Gustavo Petro, donde se ha puesto de manifiesto la debilidad del sistema y la fragilidad de los partidos tradicionales, precisamente por haber estado ligados a la gestión del actual presidente y su torcido desempeño en el Congreso de la República donde la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, encargada de investigar al presidente de la República, bajo control de los dos partidos históricos, archivó las denuncias contra el mandatario.
Mientras la población, durante estos años de anarquía, rapiña y demagogia oficial, en los estadios gritaba “Fuera Petro”. Los partidos tradicionales negocian por debajo de cuerda su silencio y complicidad. Llegó a tal punto el descrédito que ninguno de los dos partidos presentó candidato oficial a la presidencia. Así que cuando apareció Abelardo de la Espriella, de frente contra el gobierno capitaliza de inmediato el inmenso descontento reinante en el país, falto de una voz política recia e independiente que lo representara. Pronto sus dotes de agitador,........
