Señores Infibagué: me han atracado dos veces
En una sociedad que rinde culto al deporte materializado en copas, medallas y millones, solemos olvidarnos de los muchos ciudadanos que, sin mayor ostentación, dedican lo mejor de su tiempo libre al ejercicio no competitivo de ese derecho fundamental llamado deporte, buscando aprovecharlo tan solo para preservar la salud física y mental, que tanto suele deteriorarse a causa del sedentarismo.
Tras la búsqueda de ese bálsamo, aproximadamente 60 personas aprovechábamos a diario las instalaciones del Estadio Manuel Murillo Toro para realizar en su pista atlética actividades de trote con fines recreativos. Así estuvimos durante........
