La invisibilizada guerra de Sudán
Todo esto convierte el conflicto de Sudán, aunque internacionalizado, en una crisis invisibilizada en el tiempo, muy compleja y difícil de resolver.
Este 15 de abril se cumplió el tercer año de la guerra civil que enfrenta al ejército de Sudán con el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR o RSF). Un conflicto que, a pesar de haber causado una enorme tragedia humanitaria, ha quedado en segundo plano (invisibilizado) ante las otras guerras y disputas que se libran en el mundo. La razón la da Roland Marchal, de Sciences Po – París: se ha mantenido contenida y no ha generado grandes consecuencias en términos de desestabilización regional ni de movimientos masivos de población.
Es decir, se ha mantenido como una crisis profundamente sudanesa en un contexto de la debilidad del derechos internacional y el multilateralismo con los liderazgos autocráticos a la cabeza de las potencias mundiales.
Este conflicto se remonta a la historia política de Sudán, una historia marcada por décadas de colonialismo, autoritarismo y golpes de Estado. El colonialismo, por ejemplo, desempeña un papel muy relevante en los orígenes profundos de los conflictos/clivajes en Sudán, aunque no sea la causa directa o detonante de la guerra actual.
Durante el período de dominio anglo-egipcio (1899–1956), conocido también como Sudán anglo-egipcio, las potencias coloniales gobernaron el territorio sin construir instituciones políticas estables, ni democráticas, ni menos inclusivas desde diversas perspectivas y planos. En lugar de eso, priorizaron el control del territorio y la explotación de recursos, dejando un Estado débil y dividido geográfica y étnicamente al momento de la independencia.
Entre otras cosas, las autoridades coloniales administraron de manera separada el norte y el sur de Sudán, fomentando diferencias políticas, religiosas y culturales. Esto profundizó tensiones entre comunidades étnicas distintas, que más tarde contribuirían a conflictos prolongados, incluyendo guerras civiles y la eventual separación de Sudán del Sur en 2011.
Además, este modelo colonial reforzó y favoreció a ciertas élites locales en el norte, mientras otras regiones, como Darfur, quedaron marginadas económica (pauperizadas) y políticamente. Estas estructuras de poder desiguales........
