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El retorno de los brujos

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22.12.2025

Se requerirá, nuevamente, lo que estuvo ausente para los gobiernos de Piñera 1 y 2: pensamiento político diferenciado, dotado de capacidades analíticas y argumentativas capaces de enfrentar versiones un poco más sofisticadas del marxismo que la del PC de Carmona y Jara.

No ha alcanzado a ser procesado el triunfo de José Antonio Kast en todos sus alcances. El casi 60 por ciento de los votos dejó a las izquierdas dando vueltas sin saber mucho qué pasaba. El gobierno tiende a agachar la cabeza, algunos empiezan a buscar trabajos y otros a intentar amarres obstructivos. Jara pasó a la historia. Kast impone la agenda cada día con algo nuevo: que Milei, que habitar La Moneda, que Frei, que Bachelet, que los posibles ministros.

Kast no es Piñera y se nota en su mayor consciencia de la importancia de los símbolos. Lo de La Moneda lo refleja. Es verdad que puede generar ahorros vivir ahí. Pero lo más importante es el significado hondo del palacio de Toesca. Bachelet lo pagó caro cuando para el terremoto se fue a una oscura oficina de la Onemi sin saber qué hacer, perdiendo toda prestancia, en vez de situarse en el honorable edificio. ¿Se imagina Ud. lector, si a Allende se le hubiera ocurrido quedarse en Tomás Moro para el 11 de septiembre? Los símbolos son la mitad o más en política.

Kast también exhibe los rudimentos de un pensamiento político. El asunto de la seguridad devela tal pensamiento: la cuestión política más básica........

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