Empezar a entrenar a los 40 años no es llegar tarde
La incomodidad como señal de crecimiento.
Hay algo que muchas mujeres descubrimos cuando empezamos a entrenar a los 40 años: no es solo el cuerpo el que se siente diferente, también es la mente, y la primera reacción ante esa diferencia suele ser "incomodidad", incomodidad física, sí, pero también incomodidad emocional, y a eso me refería en la columna anterior cuando les hablaba de ese momento particularmente obstructivo en los patrones de armonía estandarizados; en mi caso pasaba por un postdivorcio que había dejado, obviamente, efectos secundarios que atacaban más la mente que . El cerebro estaba haciendo de las suyas, me decía constantemente que no sería capaz de replantear mi........
