La censura nos acecha, otra vez…
En “Vivir para contarla”, la novela autobiográfica de Gabriel García Márquez, el Nobel narra el curioso episodio con un censor de prensa. Corrían en Colombia los tiempos de la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla y Gabo se desempeñaba como periodista en un diario, adonde llegó —como a los demás medios del país— un militar delegado por el régimen que se encargaba de revisar y aprobar, o no, las noticias que iban a publicarse.
Si al censor no le parecía adecuada una información o no la comprendía, la tachaba y no era publicada. Este personaje no tenía formación en comunicaciones ni nada por el........
