Carlos Peña, en busca de sí mismo
Carlos Peña es, sin duda, el columnista más influyente del medio local. Sus reflexiones, aunque no sean piezas de fácil lectura, son citadas por políticos, académicos y en los almuerzos dominicales de familias con apellidos bancosos. Mencionar la columna semanal del rector de la Universidad Diego Portales se convirtió en una señal (un tanto esnob, es cierto) de que uno está informado, sigue la actualidad nacional y, de paso, sabe algo de Kant o Heidegger.
En esa línea, resulta interesante preguntarse cuánta de esa influencia se debe a la reflexión actual del rector. Parte de su análisis tiende a ser abstracto, salvo cuando decide criticar a alguien con nombre y apellido. En ese caso, Peña es genial, brutal y, a veces, algo injusto. Es plausible que una porción relevante del peso de sus opiniones provenga de su trayectoria. El rector fue construyendo su reputación como columnista, primero en medios regionales y luego en El Mercurio de Santiago, desde cuya tribuna conquistó a la élite. El historiador Alfredo Jocelyn-Holt dijo alguna vez que algo ocurre en su interior: en sus........
