Asia en jaque por Ormuz
En geopolítica existen “puntos de presión” que, cuando se tensan, alteran el pulso económico del planeta. El Estrecho de Ormuz es el más evidente: un pasillo marítimo estrecho, pero decisivo, por donde circula una parte crítica del petróleo y gas que alimenta a la industria mundial. Cuando la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel escala –y arrastra a países vecinos, milicias aliadas, rutas marítimas y bases estratégicas–, el mercado entiende un mensaje inmediato: la energía dejará de ser un insumo “barato y predecible” para convertirse en un riesgo. Y si alguien queda expuesto en primera fila, es Asia.
La razón es simple: Asia es el gran motor manufacturero del mundo, pero también su mayor importador neto de energía. Japón, Corea del Sur, China, India y buena parte del sudeste asiático dependen, en distintos grados, de los flujos del golfo Pérsico. No es solo petróleo: también gas natural licuado (LNG),........
