¿Murieron subiendo o bajando?
En el año 2000 leí Perdidos en el Everest. En busca de Mallory & Irvine, de Peter Firstbrook. Nunca he sido alpinista y sé que jamás habría podido intentar semejante hazaña, pero aquella historia me atrapó.
El cuerpo de George Mallory acababa de ser encontrado en el Everest, 75 años después de que desapareciera junto con Andrew “Sandy” Irvine mientras intentaban alcanzar la cima. La posición del cuerpo, sus lesiones, la cuerda, la ropa y los objetos hallados a su lado se convirtieron en pistas de una investigación detectivesca: ¿había muerto subiendo o bajando?, ¿alcanzaron la cima?, ¿qué ocurrió con Irvine? Estas preguntas salen a colación debido a que veintinueve años después el neozelandés Edmund Hillary y el sherpa Tenzing Norgay alcanzaron la cima del Everest el 29 de mayo de 1953. Fueron los primeros en llegar a la cumbre y regresar con vida, por lo que su ascenso es reconocido oficialmente como la primera conquista comprobada de la montaña más alta del mundo.
También me impresionaron las fotografías de Mallory e Irvine en el libro. Ver a aquellos hombres ascendiendo con prendas que hoy parecen inadecuadas —lana, gabardina y botas pesadas— resultaba increíble. Casi podía imaginar a alguno con saco, camino de una excursión particularmente fría y no hacia el punto más alto del planeta.
Ahora, más de 25 años después, The Everest........
