Cerrar embajadas no es una política exterior
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Revisar la red diplomática colombiana es legítimo y, en muchos sentidos, necesario. Ninguna institución del Estado debería estar exenta de evaluaciones periódicas sobre su eficiencia. Pero cerrar embajadas solo es una buena decisión cuando responde a una política exterior claramente definida y a una lectura estratégica de los intereses nacionales. Si la discusión se reduce al ahorro presupuestal o al rédito mediático de anunciar una reducción del Estado, el riesgo es debilitar la presencia internacional del país sin obtener, a cambio, un beneficio fiscal real.
El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció el cierre de catorce embajadas: Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, República Checa, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumania, Senegal y Sudáfrica. La medida generó reacciones inmediatas: para algunos, es la austeridad largamente esperada; para otros, un error que reducirá la capacidad de Colombia para actuar en el escenario internacional.
Creo que ambos bandos parten de una pregunta equivocada. La verdadera discusión no es cuánto dinero se ahorrará, sino si cada embajada sigue sirviendo a los intereses estratégicos del Estado. Y para responderla hay que mirar los números, porque son contundentes y dejan pocas dudas de que el criterio económico no es, ni remotamente, el que está en juego.
Los números que nadie ha puesto sobre la mesa
Empecemos por lo esencial. El Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2026 asciende a 546 billones de pesos. De esa cifra, todo el sector de Relaciones Exteriores —Cancillería más Migración Colombia— recibió 1,9 billones: apenas el 0,35 % del gasto total del país. Si se aísla solo la Cancillería, el monto baja a cerca de 709.000 millones de pesos, el 0,13 % del presupuesto nacional. Con esa cifra el país financia no solo las catorce embajadas que se anuncia cerrar, sino toda su red diplomática y consular: cerca de 73 embajadas y más de 110 consulados en cinco continentes, la sede central en Bogotá, la Academia Diplomática y la atención a millones de colombianos en el exterior.
Hagamos el ejercicio que nadie ha hecho en público. Si catorce embajadas representan, en el mejor de los casos, cerca de una quinta parte de la red diplomática por número de sedes, su peso........
