Gobernar sin “retrovisor”
Con casi 90 días de haber asumido la presidencia, Rodrigo Paz enfrenta un desafío que va mucho más allá de la coyuntura económica y la desastrosa herencia recibida. Su principal reto es político y estratégico: cómo reconstruir un país devastado sin quedar atrapado en el pasado.
Gobernar Bolivia hoy exige mirar al frente, al horizonte y al futuro. No se puede conducir un país mirando siempre el retrovisor.
El MAS no solo dejó una economía en bancarrota, instituciones erosionadas y un Estado hipertrofiado; dejó, sobre todo, una cultura política marcada por la corrupción, la prebenda, el resentimiento, la confrontación y el uso de la justicia como instrumento de persecución e impunidad. Reconstruir Bolivia implica superar ese ciclo. Pero superar no significa olvidar, ni mucho menos perdonar.
Aquí aparece la tensión central del gobierno: ¿cómo avanzar sin quedar prisionero del pasado?, ¿cómo proyectar el país hacia el mundo mientras se investigan las responsabilidades del desastre heredado? La respuesta no está en el discurso permanente contra Evo Morales y el MAS, ni en convertir al pasado en el eje de la acción gubernamental. Tampoco en el silencio cómplice. La respuesta está en una organización inteligente del poder.
Rodrigo Paz no debe........
