Por la libertad de los cielos
Bolivia atraviesa una crisis que no se solucionará en el corto plazo, eso es una realidad. Las medidas necesarias para realizar los ajustes macroeconómicos indispensables, como el ajuste fiscal, requieren de un diseño que demanda el mayor de los esfuerzos por parte de las nuevas autoridades.
Eliminar el subsidio a los hidrocarburos, suprimir las transferencias corrientes a las empresas públicas o recortar el número de funcionarios que trabajan para el Estado, todas medidas necesarias, requieren de tiempo para su elaboración y aplicación, por no mencionar las consideraciones sobre las implicaciones en población vulnerable. Sin embargo, no todas las medidas de ajuste son estructurales, en el sentido de que afectan a los sectores macroeconómicos, y tampoco requieren de complejas elucubraciones para su diseño.
Nos referimos a políticas públicas más sectoriales, mismas que, a pesar de estar más enfocadas a una industria en particular, preparan el terreno para pasar del ajuste a la recuperación económica. Pensemos, por ejemplo, en una liberalización de las exportaciones o la eliminación del doble aguinaldo. Si hay una política de esta naturaleza que debería concentrar los esfuerzos de los ministros de economía y turismo es una ley de cielos abiertos.
En Bolivia, por normativa, el cabotaje es una práctica no permitida. Un vuelo que parte de Buenos Aires, con destino final en La Paz y que realiza una parada técnica en Santa Cruz de la Sierra, no puede recoger pasajeros en este punto intermedio (Santa Cruz). Esto tiene efectos........
