La selva y las cachuelas
Cuando tenía diez años y pasaba mi última vacación en Buen Retiro, antes de irme a vivir a Chile donde estaba exiliado mi padre, con mamá y mi hermano menor, cayó en mis manos un libro que me entusiasmó, al extremo de leerlo dos veces. Era sobre la vida y su paso por Bolivia del explorador y cartógrafo inglés coronel Percy Harrison Fawcett. A esa edad se lee libros para niños, pero yo era un amante de todo lo que fuera selva, exploración, caza, pesca; eso aprendido de las temporadas que pasaba en el campo al lado de mi tío Noel. Luego me fui a estudiar a Santiago, después pasé a la diplomacia, a los escritos, y no volví a ver ni una sola vaca. Mis retornos a Santa Cruz coincidían, casualmente, con el Carnaval, y solo iba a las quintas a comer los churrascos reparadores de la resaca.
“Exploración Fawcett” era el título del libro y lo volví a encontrar, creo que en la última Feria, pero no lo compré. Vi que era otra la portada, y sin hojearlo siquiera, temí que fuera otro el contenido, un comentario sobre Fawcett, por ejemplo. Pues Fawcett fue un gran explorador contratado por el gobierno de Bolivia, que, a comienzos del siglo pasado, vino para determinar nuestros límites con........
