La patria que abandonamos
En la Casa de la Libertad se volvió a recordar el primer grito libertario de América, lanzado el 25 de mayo de 1809. Es una fecha que evoca el inicio de las luchas independentistas y el sacrificio de quienes soñaron con una patria libre. Ese legado nos obliga a no traicionarlo.
Pero hoy Bolivia atraviesa un momento demasiado grave como para refugiarse únicamente en evocaciones históricas o frases emotivas.
Mientras el país enfrenta bloqueos, desabastecimiento, tensión social y una creciente sensación de pérdida de autoridad, el presidente volvió a recurrir a recuerdos familiares y contó que su abuelo solía repetirle: “Bolivia es la patria que no nos abandona”.
Es posible que tenga razón. Tal vez Bolivia sea, efectivamente, una patria que no nos abandona. Los que la abandonamos somos nosotros.
La abandonamos durante años, mientras se saqueaban recursos públicos en una escala que Bolivia nunca había conocido. También la abandonamos cuando muchos renunciaron a principios y valores para acercarse al poder, para convertirse en corifeos o en beneficiarios discretos de sus favores.
Algunos lo hicieron por ambición. Otros por miedo. Muchos por........
