Crecer sin perder el rumbo
Santa Cruz cumple 216 años y la fecha invita a mucho más que a la celebración. Es también una oportunidad para mirar, con serenidad y sentido crítico, qué región hemos construido, qué desafíos tenemos por delante y qué proyecto de futuro queremos legar a las próximas generaciones.
Santa Cruz ya no es aquella ciudad periférica que alguna vez parecía distante del centro político y económico de Bolivia. Se ha convertido en el principal motor demográfico, productivo y empresarial del país, en un territorio de enorme diversidad y en un espacio donde convergen migrantes de todas las regiones y culturas. Su crecimiento ha transformado profundamente a Bolivia y convertido al departamento en una pieza indispensable para comprender el presente nacional.
Pero el éxito también trae responsabilidades. Crecer no significa necesariamente desarrollarse de manera equilibrada. La expansión urbana acelerada, el déficit de infraestructura, los problemas de transporte y movilidad urbana, la presión sobre los servicios públicos, la inseguridad, la ocupación desordenada del territorio y la........
