El día después…
El título de esta columna repite una frase que se popularizó durante la pandemia. ¿Cuándo sería el día después?, nadie lo sabía, pero sin embargo en medio del encierro y la incertidumbre, todos buscamos pretextos para seguir soñando y la mayoría, enfrentamos el reto de reinventarnos.
¿Cuándo concluirá esta crisis que se repite periódicamente y pone a prueba la fortaleza y el estoicismo de la sociedad y la democracia boliviana? No lo sabemos y deberemos reconocer que el conflicto tiene una capacidad de reproducirse, siempre con matices nuevos que se suman a las costumbres viejas del bloqueo y el ultimátum. Sin embargo, cada uno de nosotros, sin animarnos a hacer vaticinios sobre la solución final, siento que estamos estableciendo desde la mente sosegada, aquello que no queremos seguir viviendo el día después, cuando vuelva la vida a recorrer los caminos.
No sé si en razón de la gravedad de la crisis, la desproporción de las demandas y la ausencia de capacidad negociadora y de conducción de la protesta, cuando en este campo de........
