Cara a cara
Bolivia entra en una semana decisiva. El Gobierno levantó la subvención al diésel y ahora comienza la parte más difícil: administrar sus consecuencias. El transporte presionará por un incremento de tarifas y el Ejecutivo tendrá que poner todas sus cartas sobre la mesa. Ya no bastará explicar por qué tomó la medida; deberá demostrar cómo evitará que su costo se traslade sin control a la población.
La primera señal es preocupante. Los cisterneros anunciaron que suspenderán la carga y descarga de........
