Cara a cara
La Cámara de Diputados tiene en sus manos una enorme responsabilidad: viabilizar la elección de cuatro vocales del Tribunal Supremo Electoral, cuyos mandatos fenecen el 19 de diciembre. Las primeras señales son preocupantes: no hay consenso. Sorprendentemente, se discute sobre cómo calificar méritos o si se debe tomar pruebas de conocimiento. Es cierto que el tiempo apremia, pero no por ello se puede optar por vías rápidas (negociaciones bajo la mesa). La selección debe responder a meritocracia, conocimiento y probidad. Cualquier otra........
