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¡Sí a los chutos!

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06.07.2026

Ha vuelto al debate público la posibilidad de legalizar los autos indocumentados o chutos que fueron importados de contrabando al país. La propuesta ha causado revuelo, expectativa, e incluso una fuerte discrepancia pública dentro del gobierno: unos ministros a favor y otros en contra. El tema es ciertamente complejo y existen importantes argumentos de ambos lados. Yo, sin embargo, no tengo dudas.

Mi posición frente a este tema es la misma que tengo sobre el comercio internacional en general: la importación (y la exportación) de cualquier bien debe ser libre, punto. Esto significa que el gobierno no tiene porqué prohibirla o dirigirla. Significa además que deben eliminarse impuestos, aranceles y toda medida paraarancelaria que hace que la gente no pueda ingresar mercadería de forma legal o que le cueste un ojo de la cara hacerlo (i.e. debe desaparecer la Aduana). La legalización de los chutos es, en este sentido, un reconocimiento al vil atropello que se le hizo a la libertad individual en el pasado, es la corrección de una injusticia cometida por una legislación mercantilista y corrupta.

Como pasa con todo lo clandestino, es difícil estimar la cantidad de autos chutos en el país. El diputado Reinaldo Seas, que presentó un proyecto de ley para legalizarlos, afirma que son más de 500 mil. La Cámara Automotor Boliviana estima un número mucho mayor, 1,5 millones. De acuerdo con esta entidad ingresan alrededor de 120.000 chutos al año. Si esto fuera así, los chutos representarían más o menos un tercio del parque automotor nacional. ¿Por qué hay tanto chuto en Bolivia?

La razón es, como decía arriba, una legislación tremendamente mercantilista y corrupta. Importar y comprar un vehículo formalmente en Bolivia cuesta, efectivamente, un ojo de la cara. Se pagan tres impuestos, el gravamen arancelario (entre el 5 y el 25% del valor CIF), el IVA (13% del valor CIF) y el impuesto al consumo específico o ICE (que puede llegar en algunos casos a 50% del valor CIF). En promedio, importar un vehículo de manera formal puede significar pagar entre 50 y 70% del valor CIF en impuestos. Una verdadera locura considerando que somos el país más pobre de Sudamérica.

Pero es peor, la legislación nos prohíbe importar vehículos usados. Imagínese, ¡como si fuéramos........

© El Deber