Un laberinto fiscal de dos mil páginas: Hacienda agrede al contribuyente
Hay libros que se escriben para disfrutarlos; otros para aprender; otros para ser citados o consultados. El irónicamente llamado Manual práctico del IRPF que acaba de perpetrar la Agencia Tributaria, no está hecho para ninguna de esas cosas. Su función primordial es más bien intimidatoria.
Sus casi dos mil farragosas páginas son una agresión al contribuyente, sobre todo al malhadado trabajador por cuenta propia, al que se recuerda quién manda aquí y se conmina a no pasarse de listo en su declaración. Si el IRPF necesita miles de páginas para explicarse es porque su complejidad no es accidental, sino deliberada.
Franz Kafka comienza la pesadilla burocrática que es El proceso con una frase inquietante: “Alguien debió de haber calumniado a Josef K., porque sin haber hecho nada malo, una mañana fue detenido”. El contribuyente español —y, como digo, especialmente el autónomo— vive hoy con esa misma incertidumbre. No sabe si ha hecho algo mal, pero sospecha que, en algún lugar de esas 1.899 páginas, existe una norma, una excepción o una interpretación que podría convertirle en culpable.
Y todo ciudadano de bien que haya tenido problemas con Hacienda sabe que ser culpable o inocente es lo de menos: en ambos casos, se va a iniciar un proceso interminable, que le obligará a pagar por adelantado si osa tratar de defenderse, que le va a costar salud, bienestar y años de vida. Que puede incluso costarle la muerte civil, como un acto de fe, si termina en una lista negra.
El inspector, con presunción de........
