Ganó la normalidad
El que fue presidente de los Estados Unidos, Warren G. Harding, ganó las elecciones presidenciales de 1920 con un concepto tan llamativo como eficaz desde el punto de vista electoral: "la vuelta a la normalidad". La campaña fue un éxito porque supo captar con exactitud el cansancio de la sociedad estadounidense tras la Primera Guerra Mundial, la gripe de 1918, las huelgas, la inflación y el miedo al radicalismo político. La idea era tan sencilla como antigua: Harding prometía menos épica y más calma. En uno de sus discursos más celebrados, sentenció que "Estados Unidos no necesita heroicidades, sino curación; no grandes remedios milagrosos, sino normalidad".
Hay algo profundamente humano en ese anhelo. Las sociedades, como los hombres, se cansan de vivir en estado de excepción permanente. La épica es una droga magnífica mientras dura, pero el mono que deja es atroz. Los pueblos que han sufrido demasiado acaban votando a quien les promete ese derecho a aburrirse tan consustancial a la vida sin sobresaltos. No es resignación: es sabiduría acumulada en las suelas del zapato, ese conocimiento que no se aprende en las facultades de........
