Pedro y Felipe: el suresnes del siglo XXI
Para entender el momento actual entre Pedro Sánchez y Felipe González, debemos entender la política como una carrera de relevos donde la mayor virtud de un líder debe residir en saber entregar el testigo a tiempo y con la generosidad que diferencia a los grandes referentes de quienes no lo son.
La Política es como la propia vida: algo cambiante a través del tiempo. Por eso, el gélido saludo entre Felipe González y Pedro Sánchez en las Cortes no es una anécdota de protocolo: es una grieta innecesaria en la columna vertebral de la lealtad socialista. Esa lealtad que invocaba Alfredo Pérez Rubalcaba y que hoy es el último refugio de nuestras siglas ante el asedio reaccionario que asola al mundo.
Felipe González parece haber olvidado su propio Suresnes. En 1974, él comprendió que el socialismo debía romper con el ayer para hablarle a una España que despertaba. Bajo la máxima de “hay que ser socialista antes que marxista”, dejó atrás dogmas pasados para conquistar el futuro y transformar el país desde la socialdemocracia europea. Es la trágica........
