Mujeres y hombres se relacionan de forma diferente en el trabajo
Un día de la semana pasada, poco después de la una de la tarde, compré una ensalada de pollo en el restaurante situado a la vuelta de la esquina de mi oficina para poner a prueba una teoría.
Lo que me interesaba no era aquel almuerzo triste y modesto, sino los otros empleados de oficina que comían sus sándwiches de queso y sus huevos duros preenvasados.
Efectivamente, había más hombres que mujeres almorzando solos. Y ocurrió lo mismo en la cafetería junto al restaurante y en otro local de comidas cercano.
A veces, el número de hombres que comían solos duplicaba al de mujeres; en otras ocasiones, la diferencia era menor. En ningún sitio vi a más mujeres que hombres comiendo sin compañía.
“Las mujeres hacen amigos en el trabajo de manera diferente a los hombres. Ellas establecen relaciones más amplias y profundas entre sí”.
Este análisis se basa en una recopilación de pequeños momentos, sin rigor científico, de la hora del almuerzo en Londres. Innumerables factores podrían explicar el predominio de hombres solos: la posibilidad de que haya más hombres que mujeres cerca de mi oficina, o que ellos desempeñen trabajos que los obligan a comer algo rápido, en lugar de disfrutar de un almuerzo más pausado.
No........
