En Alemania los políticos dimiten
José Félix Pons de Villanueva
En Alemania los políticos dimiten
Existe una idea, todavía viva, de que el cargo no pertenece al político y de que la credibilidad pública puede valer más que la supervivencia personal
El primer ministro Hendrik Wüst. / REUTERS
Entre las muchas cosas que admiro de Alemania desde hace más de cuarenta años hay una que sigue produciéndome una mezcla de respeto y envidia: aquí los políticos dimiten. No siempre, no todos y no por cualquier cosa, naturalmente. Alemania no es una república de santos. Pero existe una idea, todavía viva, de que el cargo no pertenece al político y de que la credibilidad pública puede valer más que la supervivencia personal.
Hendrik Wüst es un buen ejemplo. Hoy es ministro-presidente de Renania del Norte-Westfalia, el Land más poblado del país, y figura entre los democristianos con mejores opciones para relevar algún día a Friedrich Merz. Pero su carrera no fue una línea recta. En 2010 dimitió como secretario general de la CDU regional por el escándalo de las aportaciones que daban acceso privilegiado a empresarios a una reunión con Jürgen Rüttgers, entonces jefe del Gobierno regional. Wüst no era Rüttgers, pero era........
