El catecismo arcoíris
Opinión | Tribuna
Empar Isabel Bosch Sans
El catecismo arcoíris / Manu Mielniezuk
Transcurridas las Navidades y las fiestas de Sant Antoni y de Sant Sebastià, en Palma ya estamos cosiendo los disfraces para sa Rua. Llega el Carnaval, con su tradición de inversión de roles, exageración y burla. Y, como cada año, no faltará la comparsa de hombres vestidos de mujer: a veces con ropa interior femenina sobredimensionada, a veces con gestos deliberadamente grotescos, casi siempre desde la caricatura.
No hay nada especialmente transgresor en ello. El Carnaval no suele honrar lo femenino, sino ridiculizarlo. La mujer aparece convertida en parodia: exagerada, sexualizada, grotesca. No es una novedad ni una ruptura cultural, sino una tradición festiva que, bajo la coartada del humor, reproduce con frecuencia misoginia y machismo.
Conviene distinguir esta lógica carnavalesca de otras expresiones culturales donde el cruce de códigos de género tiene un sentido ritual........
