Mi amigo Antonio
Tuve ayer el grato placer de estrechar la mano de mi amigo Antonio Plasencia, con quien, de vez en vez, tengo el gusto de coincidir. Con su mujer Carmen, y una nieta, almorzaban en un restaurante que yo frecuento los domingos. Antonio, además de una persona decente, es un luchador al que nadie le ha regalado nada. Me alegro mucho cada vez que lo veo; lo encuentro muy bien de salud y es muy grato intercambiar unas palabras........
